lunes, noviembre 02, 2009

Volviendo

A ver si retomo esto... en este tiempo he acumulado varias inquietudes en la cabeza... habré de darles forma poco a poco.

viernes, marzo 10, 2006

La segunda

Aprovecho para decir que éste es mi # 100 en este blog.

Pero ése no es el objeto de este escrito. Hoy voy a hablar de la segunda vuelta (para elecciones presidenciales).

Lo que ahora escribo lo hago con la plena conciencia de que, tal vez, la segunda vuelta sea la única esperanza de los colombianos para no re-elegir a Alvarito. Quizás, ojalá, si don Álvaro no gana con más del 51% en mayo, tal vez no gane la segunda vuelta.

Sin embargo, me parece que la segunda vuelta es una pérdida de dinero para la Nación, y una gran pérdida de independencia política para quien resulte así elegido, lo que redunda en una pérdida de honestidad y má$ pérdida$$ económica$$$ para el paí$$$$.

Lo primero es sencillo: Tener que organizar una nueva jornada electoral, imprimir los nuevos tarjetones, movilizar la fuerza pública necesaria para garantizar (como lo hacen ahora) el orden durante las elecciones, aguantarse otra vez a las FARC jodiendo el orden público para sabotear la debacle (sic) electoral, reclutar y capacitar un nuevo equipo de jurados de votación... Todo eso le cuesta una fortuna al Patrimonio.

Lo segundo, también es sencillo: Para ganar la segunda vuelta se forjan alianzas entre candidatos que antes se peleaban encarnizadamente, los otrora enemigos ahora resultan ser compadres, dineros de diversas procedencias entran a las campañas con obligaciones prepagadas para los candidatos. Así, se aumenta el riesgo de corrupción, el sector privado adquiere mayor poder sobre el sector público -por cuenta de los desinteresados apoyos a las campañas- y el candidato electo pierde su independencia de gobierno, de modo que ya no le será posible cumplir a cabalidad su programa, por el que fue elegido.

Además, en el caso de que el candidato gane en primera vuelta, ocurrirá algo presenciado hace unos años: El país se arrodilla ante él por ser un gobierno de claras mayorías, hábilmente varios sectores políticos se declaran incondicionales afectos de su programa de gobierno y su ideario político, la corrupción campea con piel de oveja, el candidato se empieza a creer Dios por ser el portador de la voz del pueblo... y el apoyo de las abrumadoras mayorías populares permite que se pase por encima de las instituciones y las leyes.

Me parece más sano que quien obtenga más votos en la primera -y única- vuelta, así no tenga la mitad más uno, sea declarado ganador definitivo. Así se asegura que el gobierno será más autónomo y que va a tener una oposición fuerte, constructiva.




A propósito de alianzas de gobierno, tengo una pregunta. El partido de la U es el partido de Uribe. Cambio Radical es al partido que mejor representa las ideas del presidente. Los conservadores son, según ellos, quienes más fieles han sido a Uribe desde el comienzo de su gobierno. ¿Por qué el tipo éste no se lanzó por alguno de esos tres partidos? ¿O por qué no se aliaron en un movimiento único suprapartidista que integrara a todos los lambericos lentejos uribistas por el cual se pudiera lanzar el tío Donal (varito)? ¿Por qué el mesías paisa escogió uno casi desconocido, Colombia Democrática?




Otra. ¿Se han fijado ustedes que Uribe logró lo que ni Gaitán ni Galán hicieron? Depuró a fondo el partido liberal. La gran mayoría de los liberales-caciques-maquinarias se salieron detrás de él para formar CR y la U. Si no, díganme quiénes son los principales uribistas (salvo Holguín y su combo): Ex liberales que cambian de ideología como se cambia uno los zapatos rotos (mentira, a uno le da más pesar botar los zapatos viejitos).

miércoles, febrero 22, 2006

Tapar huecos

No. No me refiero a los huecos que adornan la 13 (calle o carrera, da igual) o cualquiera de las calles de la ciudad.

Hablo de los huecos que va a dejar el TLC. Resulta que el Sr. presidente ya admitió que van a quedar huecos en la economía para los arroceros y otros muchos sectores agropecuarios. Y ¡a que no adivinan quién va a tapar los huecos!

Los impuestos.

Y, claro, como el TLC casi elimina todos los impuestos de importación, entonces se necesita buscar nuevos ingresos tributarios.

A meterse la mano al bolsillo.

miércoles, febrero 08, 2006

Un carro de verdad

Tal vez alguno de ustedes oye radio. Tal vez alguno de los que oye radio ha escuchado la propaganda de cierto banco en la cual un señor está comprando un carro y le pregunta a la señorita: "Disculpe, ¿las pilas son recargables?" (suena de fondo el ruido de las llantas de un carro de juguete) Y una voz en off dice: "¿Quiere un carro de verdad?"
Les presento un carro de verdad, verdad:




Corre a más de 300 km/h, tiene 8 llantas y un motor independiente para cada llanta (así que no tiene transmisión). Lo desarrollaron en Japón -obviamente-. Se llama "ELIICA", por el Inglés de "carro eléctrico de batería de ion de litio". Ah, y sí, sus pilas son recargables.

Más información aquí.

domingo, febrero 05, 2006

24 horasCalamaro, creo que con los Abuelos. Bajada de Camisetas para todos (http://www.camisetasparatodos.com).

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Más mañas

Como siempre, fui un nerdo que hacía más de lo que los profesores exigían, así que para el patrón y Carolina, quienes me pusieron la tarea y ya la respondí en el post anterior, aquí está un "encime" o "ñapa":

- Me irrita sobremanera que, una vez servida el azúcar y revuelta con la cuchara, se vuelva a meter esta cuchara, ya húmeda, de nuevo en el azúcar. ¡Se forman bolas! Y si la cuchara ha estado en tinto es peor, ¡las bolas son cafés y se ven asquerosas!

- Como parcelado. No soy capaz de revolver las cosas. Es más, a veces me empecino con cada cosa hasta que la termino: Primero la ensalada, toda, luego la carne, luego el principio y, por último, el arroz. Y encima de todo el jugo, no tomo bocaditos mientras almuerzo, no, todo el jugo al final.

- Cuando voy por la calle miro mucho a las mujeres, especialmente en el descansillo entre la espalda y las piernas. Algunas novias mías se ponían muy nerviosas con esto, casi neuróticas... Y en general, miro para todas partes. Así sea la misma ruta de siempre, ya transitada miles de veces, miro todo, hacia arriba, al cielo, a las paredes, a las ventanas altas de los edificios.

- Ésta mereció un escrito propio hace un año: Me tomo las cosas con calma, no me afano ni me gusta que me afanen. Si quieren ponerme bravo, afánenme.

- Soy obsesivo con la ortografía y la gramática. ¡Reviso aun la ortografía de las cartas de amor, y las corrijo en frente de quien me la da! Obviamente, esto también enfadaba a mis novias, jiji. Casi me muero de una crisis nerviosa leyendo un chiste de cómo quedaría la lengua si aboliésemos la ortografía (consultarlo aquí, al fondo, casi el último de los comentarios, el de la usuaria anónima).

- No como cosas muy tostadas. Las arepas, por ejemplo, deben quedar claritas, sin negros. Igual la carne, el pan, el arroz, etc... Hablando de arroz, ¿a quién se le ocurre disfrutar de la "pega"? ¡Puro arroz carbonizado! ¡Eso no es comida!

- Soy despistado, elevado, pero "disimulo". Cuando me quedo dormido en un bus y me paso de mi destino, no me bajo corriendo con cara de asustado y de "¿dónde estoy?". No, me despierto con calma, miro alrededor, pongo cara de "ya casi", espero un rato y me bajo. Así esto implique quedar en medio de la nada y tener que regresar caminando unas 20 cuadras hasta donde vi que pasaban buses en sentido contrario (y, claro, rogar para que alguno de esos buses me sirva, y que no me vuelva a quedar dormido, como ya me ha pasado, jeje).

Y bueno, pierdo mucho tiempo contestando encuestitas absurdas y estúpidas y escribiendo babosadas. Como buen blogger.

sábado, enero 28, 2006

La tarea

Bueno, pues tocó cumplir la tarea, ya porque El Patrón me lo ordena y, pues hay que evitar una balacera. Jiji, también porque Doña Carolina se pondría brava si no le hago la tarea...
Mis cinco mañas:

- Puedo vivir en un chiquero, esquivando las torres de mugre y desorden a mi alrededor, pero cuando me pongo a ordenar, nadie ha visto a alguien más obsesivo que yo (creo que eso me revela como alguien compulsivo...)

- No soporto las llaves que gotean... Así me quiebre los dedos tengo que detener el goteo.

- El jabón (de cuerpo) debe estar seco. ¿A quién se le ocurre ensoparlo?

- Que no me toquen las canas, carajo. Ni los churos, cuando se me forman (churcos, crespos).

- Cuando leo, usualmente con las gafas puestas y un poco agachado, éstas se escurren y yo las re-ubico e su lugar con una mueca de la nariz... el ciclo puede llegar a ser tan periódico que pareciera un tic nervioso (de hecho, en el colegio una vez me formaron corro y me midieron el intervalo de la mueca).

Bueno, tarea cumplida. Y la ñapa: Como todos los colombianos, siemper dejo todo para el final, para cuando ya no hay tiempo, para cuando necesito una prórroga...

jueves, enero 26, 2006

Triunfalismo

Quiero hablar (otra vez) sobre el triunfalismo de los colombianos y, otra vez, relacionado con Juan Pablo Montoya.

Nadie se fijó en él cuando ganó la Barber Saab ni cuando ganó la fórmula 3 ni cuando llegó a la CART. Nadie se fijó en él cuando ganó su primera carrera en la CART. Nadie se fijó en él cuando ganó su segunda carrera, en forma consecutiva, en la CART. La fiebre, la "montoyomanía", empezó cuando ganó la tercera carrera en línea. Los colombianos somos unos hijueputas. En Brasil hubo fiesta cuando Helio Castro Neves ganó su primera carrera en la CART, en la temporada siguiente a la que Montoya se coronó campeón, después de 3 o 4 años de competir en tal categoría. Nosotros apenas nos mosqueamos cuando Montoya se coronó campeón después de destrozar varios de los records imperantes. Es que no fue una alegría, era un deber de Montoya ganar el campeonato. Pobre man, si Franchiti le hubiera ganado nos habríamos olvidado por completo de él.

Después, Montoya entró a la fórmula 1 y, claro, su obligación era satisfacer nuestras expectativas de tener campeón mundial. Pero no, no lo hizo y hasta ahí le llegó su popularidad. Desde su segunda temporada en fórmula 1 somos pocos los colombianos que seguimos sus carreras. Hace poco, en un programa radial de humor (luciérnaga o cocuyo o cualquier bicho que ilumine), decían que Montoya siempre empieza el campeonato proyectándose como campeón, pero siempre termina igual. Como si no fuera suficientemente bueno todo lo que ha hecho, todas las carreras que ha ganado, las poles que ha logrado, las vueltas rápidas, etc.

Con razón dijo Hernán Darío "El Bolillo" Gómez, cuando Colombia le ganaba 5-0 a Argentina, "Pacho, nos jodimos. Ahora nos tocó ganar el Mundial".