La segunda
Pero ése no es el objeto de este escrito. Hoy voy a hablar de la segunda vuelta (para elecciones presidenciales).
Lo que ahora escribo lo hago con la plena conciencia de que, tal vez, la segunda vuelta sea la única esperanza de los colombianos para no re-elegir a Alvarito. Quizás, ojalá, si don Álvaro no gana con más del 51% en mayo, tal vez no gane la segunda vuelta.
Sin embargo, me parece que la segunda vuelta es una pérdida de dinero para la Nación, y una gran pérdida de independencia política para quien resulte así elegido, lo que redunda en una pérdida de honestidad y má$ pérdida$$ económica$$$ para el paí$$$$.
Lo primero es sencillo: Tener que organizar una nueva jornada electoral, imprimir los nuevos tarjetones, movilizar la fuerza pública necesaria para garantizar (como lo hacen ahora) el orden durante las elecciones, aguantarse otra vez a las FARC jodiendo el orden público para sabotear la debacle (sic) electoral, reclutar y capacitar un nuevo equipo de jurados de votación... Todo eso le cuesta una fortuna al Patrimonio.
Lo segundo, también es sencillo: Para ganar la segunda vuelta se forjan alianzas entre candidatos que antes se peleaban encarnizadamente, los otrora enemigos ahora resultan ser compadres, dineros de diversas procedencias entran a las campañas con obligaciones prepagadas para los candidatos. Así, se aumenta el riesgo de corrupción, el sector privado adquiere mayor poder sobre el sector público -por cuenta de los desinteresados apoyos a las campañas- y el candidato electo pierde su independencia de gobierno, de modo que ya no le será posible cumplir a cabalidad su programa, por el que fue elegido.
Además, en el caso de que el candidato gane en primera vuelta, ocurrirá algo presenciado hace unos años: El país se arrodilla ante él por ser un gobierno de claras mayorías, hábilmente varios sectores políticos se declaran incondicionales afectos de su programa de gobierno y su ideario político, la corrupción campea con piel de oveja, el candidato se empieza a creer Dios por ser el portador de la voz del pueblo... y el apoyo de las abrumadoras mayorías populares permite que se pase por encima de las instituciones y las leyes.
Me parece más sano que quien obtenga más votos en la primera -y única- vuelta, así no tenga la mitad más uno, sea declarado ganador definitivo. Así se asegura que el gobierno será más autónomo y que va a tener una oposición fuerte, constructiva.
A propósito de alianzas de gobierno, tengo una pregunta. El partido de la U es el partido de Uribe. Cambio Radical es al partido que mejor representa las ideas del presidente. Los conservadores son, según ellos, quienes más fieles han sido a Uribe desde el comienzo de su gobierno. ¿Por qué el tipo éste no se lanzó por alguno de esos tres partidos? ¿O por qué no se aliaron en un movimiento único suprapartidista que integrara a todos los lambericos lentejos uribistas por el cual se pudiera lanzar el tío Donal (varito)? ¿Por qué el mesías paisa escogió uno casi desconocido, Colombia Democrática?
Otra. ¿Se han fijado ustedes que Uribe logró lo que ni Gaitán ni Galán hicieron? Depuró a fondo el partido liberal. La gran mayoría de los liberales-caciques-maquinarias se salieron detrás de él para formar CR y la U. Si no, díganme quiénes son los principales uribistas (salvo Holguín y su combo): Ex liberales que cambian de ideología como se cambia uno los zapatos rotos (mentira, a uno le da más pesar botar los zapatos viejitos).

La recámara de Dr. Jekill. 


